30 de junio de 2008

¿Puede un católico creer en la evolución?

¿Puede un católico creer en la evolución?, ¿Qué ha reflexionado la Iglesia acerca de esto? Existen diversas teorías acerca de la evolución y el origen del hombre en la tierra. Muchas coinciden en una visión materialista que excluye la causalidad divina y se remiten exclusivamente a la posibilidad de una evolución –o cambio progresivo– del aspecto físico y capacidades motoras del hombre y poco reflexionan sobre su espíritu.

La Iglesia no niega ni desconoce los avances científicos y los estudios que han confirmado el cambio de la naturaleza, de la tierra y de los animales y del mismo hombre; sin embargo, la ciencia aún no logra explicar aspectos como el espíritu y el alma, los cuales sólo pueden brotar de una creación directa de Dios y que es una verdad que no se prueba científicamente sino a través de la fe.

El hombre, por sus manifestaciones de inteligencia, voluntad y capacidad de amar y entregarse, no se puede comprender sólo desde el cambio físico, y aquí, como católicos, tenemos que reconocer que el hombre no es pura materia sino que tiene espíritu. El debate sigue y posiblemente seguirá abierto por muchos años más, pero la verdad, que es eterna, hace que necesariamente debamos remitirnos a Dios y a la Iglesia para comprender adecuadamente el tema de la evolución desde una visión cristiana del hombre.

Si quieres conocer más sobre la evolución visita CIRILUS

¿Deporte cristiano?

Por: Alexandre Borges. Teólogo.

Estamos entrando a la etapa decisiva de la Euro 2008. Se trata del segundo más importante campeonato de fútbol entre naciones del mundo. Incluso para algunos se trataría del más importante, si es que de la Eurocopa pudieran participar las selecciones de Brasil y Argentina. Lo cierto es que estamos una vez más ante un evento deportivo masivo, que convoca la atención mundial. Millones de espectadores siguen ávidamente los partidos a través de los medios y de los reportes de prensa.

Por lo mismo, se hace importante recordar las sugerentes palabras del Siervo de Dios Juan Pablo II acerca del fútbol: "es un juego simple y complejo a la vez". Sí, por que si bien sus reglas son claras y las metas a las que alcanzar fáciles de entender, resulta sumamente complejo lograrlas, siendo necesario para ello mucho esfuerzo, entrega, disciplina, inteligencia y estrategia. Y eso nos permite considerar el fútbol como un símil de la vida cristiana, donde para lograr la meta, que es la realización plena en este mundo y en la eternidad, hace falta una cooperación generosa con la abundante gracia que Dios derrama en nuestras existencias.

Además, nos aproximamos rápidamente de la magna cita del deporte mundial, las Olimpiadas de Beijing, por lo que resulta importante recordar la célebre intervención de Pío XII acerca de la cuádruple finalidad del deporte, donde señala que éste "tiene como fin inmediato el educar, el desarrollar y fortificar el cuerpo, en su lado estético y dinámico; como fin remoto, el uso del cuerpo por parte del alma, así preparado para el despliegue de la vida interior y exterior de la persona; como fin más profundo, el de contribuir a su perfección; por último, como fin supremo, en general y común a toda forma de actividad humana, el de acercar el hombre a Dios".

Profundizar en estas sabias palabras es fundamental, para que desde nuestra identidad cristiana ayudemos al deporte a seguir desarrollando su dignidad humana fundamental y se convierta cada día más en un elemento importantísimo para el crecimiento integral del ser humano.

Para formarse más sobre este tema, lo invitamos a participar en el curso virtual Deporte y Vida Cristiana




Dos cursos para responder a preguntas modernas de nuestra fe

En el mes de julio de 2008 Cirilus dictará dos cursos dentro de la serie "Las Claves de la Verdad" que ofrecerán criterios claros, desde la fe y la ciencia, para responder a dos interrogantes muy comunes en la vida hodierna de los católicos: el relativismo moral y la respuesta de la Iglesia a los problemas sociales del mundo.

El curso "Las Claves de la Verdad: Ante el Relativismo Moral" profundiza en temas relacionados a la Moral Fundamental; en los contenidos del Catecismo de la Iglesia y los más importantes documentos del Magisterio sobre los fundamentos de la Teología Moral, para comprender algunas de las claves esenciales para vivir y transmitir las nociones más esenciales del actuar cristiano en la vida cotidiana, como la conciencia moral; la dignidad del hombre y el pecado y su justificación.

Por su parte el curso "Las Claves de la Verdad: Ante la Crisis Social" profundiza en la Enseñanza Social de la Iglesia y cómo ilumina ciertos problemas o situaciones concretas relacionadas con el comportamiento social del ser humano.

Ambos cursos son dictador por el Teólogo de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima y experto en temas eclesiales y vida de fe, Rafael de la Piedra Seminario.